¿Por qué nos enganchamos a las series de televisión?

¿Por qué nos enganchamos a las series de televisión?

House of cards’, ‘True detective’, ‘Juego de tronos’, ‘Master of sex’, ‘Homeland’, ‘Breaking bad’, ‘Mad men’, ‘The Bridge’, ‘The Wire’, ‘Mad men’ , ‘Girls’… Haz una breve encuesta entre tus amigos más cercanos y seguro que saldrá alguno de estos nombres entre sus series de cabecera… La ciencia tiene una explicación para el ‘enganche’ que muchos sufren (y sufrimos) con algunas series de televisión. Conoce los ingredientes para lograr que, en ocasiones, nos apetezca más ver un capítulo de nuestra serie favorita que salir a tomar algo con los amigos.

Puede usted explicarse su afición por las series de televisión con la excusa que quiera. Por ejemplo, es la mejor televisión que se puede consumir, es superior al cine, es gratis y se puede ver en streaming sin piratear (o casi). En fin … lo que quiera. Pero acepte que está obsesionado con las series, que no piensa en otra cosa, que prefiere quedarse en el sofá viendo un capítulo nuevo que salir a socializarse y ver mundo. Si es sincero consigo mismo y acepta que está (usted y todos) en este punto, sea condescendiente, la ciencia explica por qué estamos enganchados. No es que usted sea débil y su vida social aburrida es que en este asunto de las series no se da puntada sin hilo. Veamos cómo nos enganchan:

Escenas a ritmo de ametralladora. No podrás mirar a otro lado

Muchas series saltan rápidamente de una escena a otro, o cambian a toda prisa el foco de un personaje a otro en la misma escena. Todo esto está diseñado para atrapar tu atención y tener pegado a la pantalla. Al menos así lo ha declarado a la revista TIME el psicólogo de la Rutgers University (New Jersey) Robert Kubey. “Hablamos de un montaje veloz, con cortes muy rápidos”. De acuerdo a su investigación sobre el tema, los rápidos cambios de escena funcionan muy bien para enganchar al espectador que no se atreverá ni a levantarse del sofá por no perderse algún detalle. Kubey afirma que los movimientos rápidos nos enganchan por razones biológicas. “Nuestros reflejos para orientarnos se sienten desafiados continuamente cuando vemos estas escenas, si conseguimos pillar el ritmo y entender lo que va pasando es prácticamente imposible que miremos a otro lado”.

El director controlador

Una investigación del psicólogo Uri Hasson y su equipo observó las reacciones del cerebro mediante imágenes de MRI cuando las personas veían varios tipos de series y películas, entre ellas una de Alfred Hitchcock, uno de los directores de cine que solía controlar hasta la obsesión cada escena de sus películas. Sus conclusiones fueron que cuanto más controla el director una escena, más difícil será escapar de sus encantos. Cada escena de las películas de Hitchcock estaba intencionalmente planificada, él decidía exactamente donde debía mirar el espectador, y casi siempre lo conseguía. La serie ‘House of Cards’ emplea una técnica similar, su director dicta donde quiere que el espectador se quede atrapado, cuando Kevin Spacey se dirige a la audiencia, todo lo demás se difumina en el fondo, solo quedan él y usted. ¡A ver quién se levanta del sofá y pone la pausa!

¿Qué vendrá después? Mantener el suspenso hasta sus máximas consecuencias

Es una técnica bastante obvia y ya la habrá notado, pero siempre funciona. Según explica el psicólogo, el suspenso consigue que quieras volver a ver lo que viene, que quieras un poco más de lo mismo. Aún en la era de los programas grabados o del streaming no hay nada como dejar al espectador con la miel en los labios.

Sexo obvio, implícito o anticipado

Los humanos estamos diseñados para engancharnos a las escenas de violencia, y sobre todo a las de sexo. “Esto es mucho más fuerte cuando en la escena hay dos personas consumando un acto sexual”, explica Kubey y agrega: “El sexo es atractivo para todos a un nivel muy básico. De hecho es una de las cosas que más nos gusta ver”.

Violencia … nos parece detestable pero nos atrae

Con la violencia el mecanismo es más complejo. Nos produce rechazo, pero el peligro que supone nos atrae. Un estudio reciente firmado por un equipo de la Universidad de Augsburg, en Alemania y la Universidad de Wiscosin-Madison, Estados Unidos, encontró que la gente es más proclive a ver películas con escenas de sangre si creen que tienen un significado o un buen propósito detrás. Otra investigación sugiere que quizás la gente no se sienta tan atraída por la violencia sino por la anticipación y el suspenso con que se diseñan las escenas de violencia.

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